Señor, hoy acudo a Ti,
lleno de confianza y amor,
para que me ayudes a aceptarme a mi mismo,
tal como soy, sin juicios.
Ayúdame a aceptar mi mente tal como es,
con todas mis emociones, mis esperanzas,
mis sueños y mi personalidad única.
Ayúdame a aceptar mi cuerpo tal como es,
con toda su belleza y perfección.
