En el nombre del Padre, del Hijo
y del Espíritu Santo.
Por la señal de la santa Cruz...
Con la Sangre Preciosa de Jesús,
he roto mis cadenas,
con la preciosa Sangre de Cristo
sello esta limpieza,
esta sanación que Tú Padre Dios
esta sanación que Tú Padre Dios
acabas de hacer en mí,
para que no vuelvan más estos males
y espíritus a mi vida.
